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La Doncella de Buera

¡Amigos viajeros, prepárense para sumergirse en una leyenda épica en el pueblo medieval de Alquézar! En nuestro viaje de hoy, nos encontramos con la fascinante historia de la Doncella de Buera, que marcó el inicio de la reconquista de esta villa durante la Edad Media.

Cuando elegimos un destino, a veces nos atraen los paisajes, otras veces la deliciosa gastronomía y, en ocasiones, su historia. Pero hoy, es una leyenda la que nos ha intrigado y nos ha llevado hasta Alquézar.

Esta leyenda habla de cómo los habitantes de Alquézar se liberaron del dominio árabe gracias a una valiente doncella. Resulta que uno de los reyes moros que gobernaban este castillo era un tirano que sometía a sus súbditos a abusos constantes. Para satisfacer sus deseos caprichosos, exigía que le entregaran a las jóvenes vírgenes más hermosas de la zona.

Un día, el rey moro se fijó en una joven doncella que vivía en el cercano pueblo de Buera. Ella era conocida por su belleza y su largo cabello recogido en llamativos moños. Aunque la doncella era cristiana, accedió a ser llevada al castillo del rey moro para evitar que su familia sufriera daños.

Pero esta valiente joven tenía un plan en mente. Avisó a los soldados cristianos para que, cuando ella diera la señal, atacaran la fortaleza. La doncella se preparó para enfrentar al rey moro con decisión y astucia.

Una vez en el castillo, la doncella se vistió con sus prendas más delicadas y recogió su cabello con cuidado. Esperó pacientemente a que el rey la mandara llamar. Cuando finalmente estuvieron a solas, la doncella deshizo su trenza y sacó una afilada daga que escondía entre sus cabellos. Sin dudarlo, apuñaló al malvado rey.

La Doncella de Buera

Con su propia espada, decapitó al tirano y arrojó su cabeza por una ventana como señal para los soldados cristianos. Estos, inspirados por la valentía de la doncella, atacaron la fortaleza con fuerza y determinación. Los soldados musulmanes, confundidos y sin líder, se sintieron acorralados y vencidos. Entonces, tomaron una decisión desesperada: vendaron los ojos de sus caballos y, a toda velocidad, se precipitaron al vacío por el cañón del río Vero.

¡Así, según cuenta la leyenda, se reconquistó la plaza de Alquézar y se inició la liberación de otros territorios más al sur!

Hasta el día de hoy, las rocas del cañón del río Vero que rodean Alquézar tienen entrantes y salientes que, cuando el viento sopla, emiten un ruido estremecedor. Cuenta la leyenda que esos son los relinchos de los caballos y los gritos desesperados de aquellos soldados moros que se precipitaron al abismo.

¿No es fascinante cómo una valiente doncella y su astucia cambiaron el destino de Alquézar? A medida que recorremos este encantador pueblo, recordemos la importancia de las leyendas y cómo han moldeado la historia de estos lugares.

Espero que hayan disfrutado de esta historia llena de emoción y aventura. ¡Hasta la próxima, viajeros, y sigamos explorando más leyendas y maravillas del mundo!

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